Cuando las empresas comienzan a medir su huella de carbono suelen descubrir algo inesperado: la mayor parte de sus emisiones puede ocurrir en su cadena de valor.

Estas emisiones se conocen como Alcance 3.

Ejemplos de Alcance 3:

  • Bienes y servicios adquiridos
  • Transporte de productos
  • Viajes corporativos
  • Gestión de residuos
  • Uso de los productos vendidos

Para muchas empresas estas actividades representan la mayor parte del impacto climático.

¿Por qué es difícil medirlo?

  1. Gran parte de los datos provienen de proveedores
  2. Los datos suelen estar incompletos o en formatos diferentes
  3. Las metodologías pueden ser complejas

Muchas organizaciones comienzan con estimaciones basadas en gasto o actividad y luego mejoran la precisión incorporando datos más específicos, inclusive llegando a utilizar lo que denominamos información primaria, que en este caso sería aquella provista directamente por los proveedores. Eso último representa un gran desafío, lo que muchas veces puede ser potenciado mediante la implementación de programas de proveedores responsables o bajos en carbono.

Comprender no sólo cómo cuantificar el alcance 3 sino también fortalecer estrategias de la mano de los proveedores es clave para alcanzar metas de descarbonización empresarial.