No existe una respuesta única. Distinto podría ser el caso de la huella de carbono de productos para los cuales al existir reglas de categoría de productos permitirían comparar las huellas de producto entre productos equivalentes a lo largo de su ciclo de vida.

Las emisiones de una empresa dependen de factores como industria, tamaño, modelo operativo, nivel de producción, eficiencia, ubicación geográfica, entre muchos otros.

Entender el nivel de impacto suele comenzar con tres pasos:

  1. Recopilar datos de actividad (energía, combustibles, logística, materiales y materias primas, residuos, entre muchos otros)
  2. Aplicar fórmulas adecuadas y factores de emisión representativos
  3. Consolidar resultados expresados en equivalentes de CO2 ya que la huella de carbono se compone de diferentes gases cuyos potenciales de calentamiento global varían entre sí, de modo tal que aplicando estos últimos a los valores de emisiones de cada gas, podemos llevarlos a una unidad común que es el equivalente de CO2

Hoy muchas empresas utilizan plataformas digitales para automatizar este proceso ya que el uso de hojas de procesamiento no es simple para no expertos, la trazabilidad de los datos no está integrada, los cálculos no suelen ser fácilmente entendibles por quienes no han armado la hoja de cálculo y tampoco responden a un proceso sistemático y estructurado, lo que hace que tampoco sea escalable en organizaciones con cierta complejidad.

Lo importante no es encontrar un número perfecto desde el inicio, sino comprender dónde se generan las emisiones y en un proceso de tipo incremental comenzar a mejorar los resultados, establecer metas y buscar reducir las emisiones implementando acciones medibles.