Medir la huella de carbono es solo el primer paso.

El verdadero valor aparece cuando las empresas utilizan esa información para tomar decisiones operativas.

Una medición estructurada permite identificar dónde se concentran las emisiones.

Ejemplos de decisiones basadas en datos:

  • Mejorar eficiencia energética – reduce costos
  • Optimizar transporte – reduce costos
  • Rediseñar productos – puede reducir costos y bajar emisiones
  • Seleccionar proveedores más sostenibles – mejora imagen y puede reducir las emisiones de alcance 3

Cada vez más organizaciones están incorporando indicadores de carbono junto con métricas tradicionales, en particular, financieras.

Cuando el carbono se convierte en un indicador de gestión y se toma noción del costo del carbono, las empresas pueden avanzar desde el reporte hacia estrategias reales de descarbonización.