Uno de los mayores desafíos al medir emisiones no es la metodología sino la gestión de datos.

La información suele estar dispersa en:

  • Facturas de energía
  • Reportes de viajes
  • Sistemas contables
  • Datos de proveedores
  • Medidores
  • Planillas internas

Históricamente este proceso era realizado por consultores especializados.

Las plataformas de carbon accounting están cambiando este panorama al permitir:

  • Centralizar información dispersa
  • Estructurar datos heterogéneos
  • Aplicar metodologías automáticamente
  • Generar resultados consistentes
  • Conectarse e integrarse a otras aplicaciones

Cuando los datos están organizados, las empresas pueden monitorear emisiones regularmente y tomar decisiones para reducirlas de forma sistemática y estructurada en el marco de sus estrategias net-zero.